Kit de supervivencia 72 horas: por qué Europa nos insta a estar mejor preparados

Terremotos, inundaciones, ciberataques, cortes de electricidad... ¿Qué pasaría si mañana tuviera que abandonar precipitadamente su casa o vivir sin agua corriente ni suministro durante varios días?

Ante la aceleración de los riesgos naturales, tecnológicos y geopolíticos, la Unión Europea recomienda ahora que cada ciudadano disponga de un kit de emergencia de 72 horas. Es una medida de sentido común, inspirada en los países nórdicos y respaldada por expertos en protección civil.

Pero, en la práctica, ¿qué debe contener ese botiquín? ¿Y cómo prepararlo sin caer en la paranoia? 

En este artículo le explicamos paso a paso las ventajas de un kit de supervivencia de 72 horas, cómo elegir los productos adecuados y cómo prepararse para lo inesperado... de forma sencilla e inteligente.

1. ¿Por qué es esencial un kit de supervivencia de 72 horas?

La idea de un kit de emergencia no es nueva. Incluso es obligatorio en Japón, está muy extendido en Noruega, Suecia y Canadá, y las autoridades estadounidenses lo promueven regularmente. La novedad es que la propia Unión Europea recomienda su uso.

Detrás de esta iniciativa:

  • El aumento de los fenómenos extremos relacionados con el clima (tormentas, olas de calor, inundaciones repentinas).
  • La presión sobre las redes esenciales: agua, electricidad, Internet, que pueden quedar cortadas localmente durante varios días.
  • El aumento de las tensiones geopolíticas, con un mayor riesgo de ciberataques y escasez.
  • La necesidad de ser autosuficiente durante unos días, hasta que llegue la ayuda o se reanuden los servicios.

El objetivo es sencillo: ser autosuficiente durante 72 horas, en casa o en movimiento, con lo esencial para sobrevivir, comida, luz, información y seguridad.

2. ¿Qué debe contener un kit de 72 horas?

No existe un modelo único, pero sí una base común. Estos son los elementos esenciales que debes incluir en tu kit:

Agua potable (y medios de tratamiento)

  • Al menos 2 litros por persona y día (es decir, 6 litros para 3 días).
  • Pastillas potabilizadoras adicionales o filtro de agua portátil.

Alimentos de larga duración

  • Comidas liofilizadas o raciones de supervivencia.
  • Barritas energéticas, frutos secos, alimentos listos para comer sin cocinar.
  • Abrelatas manual si se trata de conservas.

Iluminación y energía

  • Frontal + linterna de dinamo o con pilas.
  • Baterías externas para smartphone, cargadas.
  • Velas, cerillas, mechero.

Botiquín de primeros auxilios

  • Vendajes, desinfectantes, gasas estériles.
  • Medicamentos personales + analgésicos básicos.
  • Manta de supervivencia.

Comunicación e información

  • Radio de manivela o a pilas (FM + frecuencia de emergencia).
  • Silbato para señalar tu presencia.
  • Cuaderno con números de emergencia y fotocopias de documentos importantes.

Ropa y protección

  • Ropa de abrigo e impermeable.
  • Mascarillas, guantes, gorro, par de zapatos resistentes.
  • Tarp o poncho para protegerse de la lluvia.

Herramientas multifuncionales

  • Navaja suiza o alicate multifunción.
  • Cinta adhesiva, bridas, cuerda fina.
  • Kit de costura o de reparación rápida.

Todo debe caber en una mochila o una caja fácil de transportar.

3. Consejos prácticos para estar bien preparado

Un buen kit es más que una simple acumulación de material. Aquí tienes algunos consejos concretos para convertirlo en una verdadera herramienta de resiliencia.

Adáptalo a tu situación

  • ¿Niños pequeños? Añade leche infantil, pañales, peluche.
  • ¿Animales? Prevé comida y correa.
  • ¿Problemas de salud? Medicamentos duplicados, receta en papel.

Guárdalo al alcance de la mano

  • Debe ser accesible en 30 segundos, incluso en la oscuridad.
  • Evita el sótano o el desván si necesitas salir rápidamente.

Revísalo con regularidad

  • Comprueba las fechas de caducidad cada 6 meses.
  • Recarga las baterías y actualiza tus documentos.

Involucra a toda la familia

  • Todos deben saber dónde está y cómo usarlo.
  • Haz un simulacro de evacuación una vez al año.

4. ¿Qué ocurre en caso de ruptura de la normalidad?

Cuando ocurre un evento grave — tormenta, inundación, ciberataque, conflicto, apagón eléctrico — la vida "normal" cambia muy rápidamente. Hablamos entonces de una ruptura de la normalidad, es decir, el fin repentino, temporal o prolongado, de las condiciones de vida habituales.

Esto es lo que suele suceder en las primeras 24 a 72 horas:

Cortes de electricidad generalizados

  • Sin luz, sin calefacción, sin placas eléctricas.
  • Sin ascensor, sin semáforos, sin tarjetas bancarias.
  • Las estaciones de servicio no funcionan sin electricidad.

Redes de comunicación saturadas o caídas

  • La red móvil se vuelve inestable o deja de funcionar (sin llamadas, SMS ni Internet).
  • La información oficial es escasa o llega con retraso.
  • El pánico puede aumentar debido a rumores o desinformación.

Ruptura de stock en los comercios

  • En pocas horas, los estantes de los supermercados se vacían (agua, pasta, pilas, etc.).
  • Los suministros se detienen o se ralentizan.
  • Los pagos con tarjeta pueden volverse imposibles.

Acceso al agua perturbado

    5. ¿Por qué el kit de 72 horas marca la diferencia?

    En este contexto, las primeras horas son decisivas: o bien estás en una posición de sufrir, o bien estás en capacidad de actuar.

    Tener un kit de 72 horas significa:

    • Poder iluminarse y orientarse en la oscuridad.
    • Comer y beber sin depender de nadie.
    • Protegerse del frío, la lluvia o la inseguridad.
    • Informar a tus seres queridos o a los servicios de emergencia si es necesario.

    El objetivo no es vivir aislado del mundo, sino aguantar hasta que vuelva una forma de normalidad — o lleguen los equipos de rescate — sin pánico ni dependencia.

    Conclusión: Un reflejo simple, no un miedo que alimentar

    Preparar un kit de 72 horas no tiene nada de paranoico. Es un gesto ciudadano, pragmático y responsable. Como ponerse el cinturón de seguridad o tener un extintor en casa.

    En una sociedad interconectada pero vulnerable, la autonomía de 72 horas se convierte en una base mínima de seguridad. Y el mejor momento para prepararse… es antes de que sea necesario. Es decir, ahora.

    Publicado en: Supervivencia

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